SELECCIÓN DE POEMAS

ILUSIÓN

Cuando Alce Negro
oteó el cielo aquella noche,
veía el pasado remoto,
una caricia que le enviaba Betelgeuse
hace unos seiscientos años atrás.


Y la maravilla de tu rostro,
esa pizca roja de tus labios
se enciende ahora
por una luz que quizá ya no existe.


Y esta luna
ya no es la de hace un segundo
ni el sol, el mismo de hace minutos.


Todo es ilusión,
manitu o wakan sioux.


¡Mira!
Alfa centauro titilaba así
hace 4 años,
cuando te amaban.


Y, dice el maestro jaguar,
la incandescencia en este instante de Hunab Ku,

es la combustión del corazón de Dios

hace 27 mil años luz.


Todo es ilusión,

manitu o wakan sioux.


Y la llama que ondea débilmente esta noche,
esta vela apenas agitada por el viento,
es nuestra hermana Andrómeda
que cantaba así hace 2500 millones de años luz.

Y, dice el Hubble, que
hace alrededor de 600 millones de años,
esa pequeña agrupación de estrellas jóvenes
era un jardín,
un universo niño.


Todo es ilusión
Es maya.
Caspi.



ESTOY SACANDO PUNTA AL LÁPIZ

Estoy sacando punta al lápiz.

Restos de viruta y carboncillo

aroman la estancia.


A través de la ventana

las aves marinas vuelan sobre el mar.


Y tras esa otra ventana más lejana,

unos niños conversan agitadamente

entre mapas

y carteles de la enseñanza pública.


Todo huele a dulce de membrillo

a pan con sol

a viento,

a madre.


Con este lápiz,

tarde o temprano,

volveré a la realidad.


LA MAÑANA ESTÁ FRESCA

La mañana está fresca. 

Pastan los animales en el campo 

y revolotea la tenca en los retamos. 

 

Un poco helada quizá, 

la brisa agita suavemente 

el ramaje de peumos y maitenes. 

 

Pero algo falta.

¿Qué falta en esta fiesta? 

 

Falta aquello que ilumina el día, 

aquello que enciende la noche y las estrellas.

 

 

LAGARTIJAS

En las mañanas de sol

me place apoyar una mano en la pared 

para que el sol entibie lentamente mi espalda. 

 

Amadas, 

menudas lagartijas 

¿hay alguna posibilidad de compartir? 

¿Podríamos, hermanas, 

otear confiadamente el horizonte 

y disponer de la gratuidad solar entre las plantas? 

 

Al cabo, 

unas pocas gotas de agua rutilan a mis pies. 

 

Una capa de hielo 

se ha desprendido de mi espalda 

y que ha licuado tranquilamente el sol.

 

 

A VECES

A veces te levantas
sin ganas casi de alzar la cabeza.


Arrastras lentamente los pies
y no respondes las preguntas que agreden
permanentemente tu cerebro.


Te miras
y no sabes qué actitud adoptar.
Miras los muros,
la limpia y pura hierba que sube
o los árboles
que crecen apenas en medio de la agitación mundana.


Hay algo que te falta.
Algo imperceptible,
Cuestiones que te acechan
y te hieren obstinadamente desde todos sitios.


Entonces sabes que cualquier cosa es igual.
Que no obstante todo,
el planeta continúa velozmente su carrera.
Que, entre galaxias y meteoritos,
sigue en su huella,
y que la luz astillada en un ángulo

se dispersa por todo el horizonte,
y que ni el dolor ni la alegría importan demasiado.


Entonces recoges tu maleta,
echas todo dentro,
miras la desnudez del invierno,
el suave y breve polen de la luna.


Enciendes tus pies
y te pierdes silenciosamente en la vorágine del mundo.

 

 

 

CHUANTGSÉ

Quizá seamos solo sueños.

 

No sabemos si estamos despiertos
o solo soñamos en un mundo inmensamente
bello o triste.


Algunos felices, despertaremos en la tristeza.

Y otros, acongojados

despertarán incorporados a la gran cacería.