CON LOS ONAS

CON LOS ONAS

Bajo las copas de las hayas antárticas 

éramos un solo grupo.

 

Iba de caza con los hombres.
Me sentaba durante horas
en sus cabañas,


y escuchábamos atentamente al jon Tenenésk.

 

La nieve perpetua
brillaba en los agrestes picachos.