HAWKING 1

HAWKING 1

En un agujero negro
las leyes fundamentales de la física se destruyen.


Su centro
tendría un parecido asombroso al inicio del Gran Fulgor.


Por ello,
Hawking asegura que comprender los Agujeros Negros
le permitiría vislumbrar más profundamente
la naturaleza del Universo.


Dice:


                   Si pudiéramos concebir

                   cómo el tiempo llega a su fin en los agujeros negros,
                   entenderíamos cómo se inició el tiempo en el Big Bang.


Desarrolló entonces un método diferente
para trabajar con la matemática de la relatividad de Einstein.
Un juego puramente imaginativo,
geométrico
sin escribir
y sin ecuaciones matemáticas.

Al cabo de 15 años
dedujo leyes y ecuaciones
que develaron innumerables secretos.

Supo del remolino que rodea el Agujero Negro,
el horizonte de sucesos,


donde la gravedad se convierte en una fuerza irresistible.
Describió cómo el tiempo se hace más lento
y se detiene cerca de un Agujero Negro,
y,
cómo una vez que la materia atraviesa el horizonte de sucesos
jamás puede regresar.

Y luego de profusos ensayos y formulaciones matemáticas
llegó a un hallazgo quizá único
en la historia de la física de los tiempos modernos:


                           c3      * A
                 S = –––––––––
                             4 * ħ * G


Una ecuación,
un resultado hermoso,
un triunfo de Hawking.
Es un clásico, una fórmula simple y hermosa.

Porque lo hermoso es verdadero, padres conscriptos.

              El resultado es tan elegante
              que entonces debe ser correcto.
              Y demuestra que hay una profunda unidad
              subyacente en la naturaleza, dice H. electrónicamente.


Pero la enigmática ecuación de H.,
como la mortal ecuación de Einstein,
ocultaba un poderoso y devastador lado oscuro.


Una paradoja que lo llevó a confrontar
a sus pares durante 30 años.

Leonard Suskind descubrió que,
de ser cierta la teoría de H.,
               partes del Universo
               estarían desapareciendo para siempre.


Y he aquí que
hubo escándalo en la academia.


Antes de H.,
los agujeros negros

                           eran lugares fríos,
                                            eternos y oscuros.


Pero la ecuación de H. sugería que el AN
irradiaba calor y ardía.
Y que finalmente
el Agujero irradiaría toda su masa
y desaparecería.


Eso decía.


Pero cuando el Agujero Negro desaparece
¿qué ocurre con toda esa materia?


Simplemente también desaparecerá, responde H.


Y esto era una herejía científica
que iba en contra de uno de los principios
fundamentales de la termodinámica.
Pues todo el Universo está formado por partículas,
y la información contenida en éstas jamás se pierde.


Leonard Suskind:


               La información jamás desaparece.
               Puede mezclarse,
               cortarse como con un cuchillo,
               y un principio muy,
               pero muy básico de la ciencia asegura
               que la información jamás se destruye.


Pues según las extrañas leyes de la Teoría Cuántica,
sin importar lo que se le haga a un objeto,
siempre se puede recuperar la información
a partir de las mínimas partículas que lo conforman.


Y este principio fundamental
contrariaba la ecuación de Hawking.


Si la Paradoja de la Información era correcta
entonces efectivamente partes del
Universo estaban desapareciendo.


Y nada que la ciencia conozca,
incluso nuestra memoria,
podría ser confiable.
El Universo
sería completamente caótico,
i.e., todo lo que uno conoce y ama
desaparecería.


                        Todo desaparece.
                        Nada permanece razonable.
                        Nada perdura en el tiempo.


Suskind:


Sabíamos que H. estaba equivocado
pero no sabíamos por qué.


Es la Paradoja de la Información.