Julio 13
Lo no dicho,
es un resto de silencio.
Palabras,
como faroles
que titilan en una ciudad divisada desde lejos.
Fracturas de hielo
vistas desde el ángulo estremecedor
de la tarde.
Las palabras,
no,
el silencio son las ventanas
que dan al mundo,
como agujeros hacia el vértigo del cosmos estelar.
La palabra
es una sonda
enviada al infinito.