KLEPER
I
Niño frágil,
miope,
con cefaleas y afecciones estomacales permanentes,
y también viruela.
Nació a las 2:30 pm del 27 de diciembre de 1571
en el seno del Sacro Imperio Romano.
Su padre, un mercenario,
y Katarina, una madre bulliciosa
sospechosa de brujería.
¿Qué azar de astros
hizo de su padre un mercenario que lo abandonara
y de su madre una pendenciera?
Lo único cierto eran
las estrellas
y el cielo armonioso e inmutable,
aunque permanentemente terrible.
¿Habrá patrones ocultos,
constantes como las estrellas,
bajo el impredecible caos cotidiano?
II
El seminario protestante de Adelberg,
donde sonaba aún el débil eco de la antigüedad en 1584,
parecía más un campo
de concentración ideológico contra el catolicismo romano,
que un lugar de oración.
No alcanzaré la salvación.
Es que, pensaba,
La geometría
¿no preexistió a la creación?
¿No es Dios la geometría misma?
Profesor de matemáticas
en el seminario protestante de Graz en 1596.
En 1598, en la Universidad de Tübingen.
Ahí masculla,
divaga,
se torna incomprensible,
perturbado por el clamor interno de las estrellas,
por la astronomía y la geometría:
He dedicado mis días al trabajo matemático
para ver si coincidía con Copérnico
o si mi alegría se desvanecería en el aire.
Se equivocaba.
Escribe Misterium Cosmographicum en 1597.
Se casa con Bárbara.
Ola de represión religiosa en 1598,
liderada por el archiduque católico:
Prefiero un lugar desierto antes que tener herejes.
Aunque adhiere a la Confesión de Augsburgo
se niega a firmar la Fórmula de Concordio.
La escuela cierra,
se prohíben los cultos,
los himnos
y todo libro considerado hereje.
Quien rechazaba el catolicismo
pagaría con el 10% de sus bienes
o era exiliado, so pena de muerte.
Nunca aprendí a ser hipócrita.
soy sincero en mi fe.
No juego con ella.
Marginado
y combatido por católicos y luteranos,
sin refugio, Oh maestro tocado por Apolo,
sin amigos,
sin amparo durante la Guerra de los 30 años
fue obligado a dejar la enseñanza.
III
En octubre de 1600,
en Praga con Tycho Brahe,
el notable observador danés.
Pero Brahe lo decepciona:
un extravagante, dice,
rodeado de parásitos en la corte de Praga.
Un juerguista envidioso de K.
pues
Tycho no podía convertir la información
que había recogido durante años
en una teoría coherente del sistema solar.
¿Daré, se decía Tycho,
la obra de mi vida a un rival?
Durante las cenas
Tycho le mencionaba al paso
las cifras de un apogeo planetario
o los nodos de otro planeta,
datos e información que guardaba celosamente.
Tycho no me permitió compartir su experiencia, diría.
K. era objeto de burlas crueles
en un clima de intrigas:
Tycho tiene una enorme riqueza
pero no la utiliza correctamente.
Al año muere Brahe, en 1601.
K.:
En su última noche de lento delirio
Tycho repitió una y otra vez,
como quien compone un poema:
‘Dejadme creer que no viví en vano’.
‘Dejadme creer
que no viví
en vano’.
Y no vivió en vano.
K. es designado matemático del Imperio
y, a pesar de la renuente familia de Tycho,
hereda la multitud de datos en los que se ocultaba
la maravillosa órbita elíptica de Marte.
Pero
los antecedentes de Tycho no coincidían con su geometría.
Aceptó los hechos,
dudó de Dios
como creador de la geometría celestial.
Y dice:
Limpié el establo de la astronomía
de círculos y espirales
y quedó sólo con una carreta de estiércol.
Luego de meses,
desesperado,
tanteando distintas curvas ovales
intentó finalmente la elipse.
Vio entonces
que los planetas caen siempre
hacia el sol
y que nunca lo alcanzan.
Dedicada a Rodolfo II
publica Astronomia Nova en 1609
con las dos primeras leyes del movimiento planetario.
Dios había creado el Universo
según un plan matemático
que K. expresaba racionalmente como visiones casi místicas.
Dios era el geómetra del Universo.
K es el primero en comprender el movimiento planetario
y la mecánica del sistema solar.
IV
Pero el hombre que buscaba la armonía
vive una época de gran discordia,
un tiempo de penurias,
Oh maestro amado por los dioses,
un tiempo de agitación, diría el otro K.
No obstante
el enigmático Rodolfo II,
el conflicto religioso y
los luteranos mismos obligaron a K. a salir de Praga.
Permanece en Linz desde 1612 hasta 1626.
Muere Bárbara y un hijo de 7 años.
El niño Francisco
le recordaba su propia timidez de pequeño.
En 1613 se casa con Susana.
Tuvo 6 hijos.
Tres murieron muy tempranamente.
Muchos problemas personales y financieros.
Vuelve a Wurttemburg
a defender a su madre
acusada de brujería por los católicos.
En su ciudad natal
entre 1615 y 1629,
cada año se arrestaba,
torturaba y mataba
a 3 mujeres acusadas de brujería.
Sobre la Armonía de los Mundos en 1619,
y la 3a ley
la relación lineal
entre el cubo de la distancia promedio de un planeta al sol
y el cuadrado de su período de revolución.
A pesar de los frecuentes y forzados
cambios de trabajo,
de los exilios provocados por las luchas religiosas,
publica Epitome Astronomiae en 1621,
una exposición sistemática de la astronomía heliocéntrica.
Completa las Tablas Rudolfinas
que predicen la posición de los planetas en cualquier momento.
Con su casa ocupada por soldados,
abandona Linz en 1626.
Mientras viajaba desde Sagan
muere en Ragenburg (Ratibona) en 1630.
V
Su epitafio:
Medí los cielos,
y ahora las sombras mido.
En el cielo brilló el espíritu.
En la tierra descansa el cuerpo.
Pero no,
la Gran Guerra de los 30 años
demuele su tumba al cabo de 2 años.
De cuerpo frágil
pero de espíritu y mente
enorme y robusta,
K. había sido capturado
por una visión de esplendor cósmico,
por la armonía de los mundos
que buscó incansablemente durante toda su vida.
No halló la armonía en este mundo.
(¡Cómo la podía hallar!)
(¡La cantidad enorme de trabajo
que cuesta ser nadie!)
Cuando descubre que sus creencias
no coinciden con las observaciones
acepta sin vacilar los desagradables hechos,
la dura verdad
a sus más caras ilusiones.
Los planetas
en la sempiterna sucesión de sus movimientos
lo proclamarán siglo tras siglo.