MUJER YÁMANA

MUJER YÁMANA

Durante el viaje,
sólo ella es la dueña,
sólo ella boga.


Decide
cómo se ha de disponer la carga,
qué lugar han de ocupar los niños,
quién vaciará el agua,
quién atenderá el fuego que arde
en el centro de la canoa.


Al desembarcar,
primero los perros,
luego los niños y finalmente el hombre.


Cuando la playa no es apta,
la mujer ancla la canoa en medio de la bahía,
la ata a la Macrocystis Pirifera
y nada luego hasta la orilla.


Sólo ellas nadan.
Las muchachas se ejercitan en la natación desde niñas

No hay un hombre que sepa nadar.