Introducción
Publicado en 2011, Poema del Cosmos surge, según el propio autor, de recorridos por mi tierra lejana del sur en momentos trascendentales de mi vida, un tema recurrente en su obra. Riveros expresa que la concepción de una obra es difícil de precisar, similar
a buscar la primera huella de la propia vida. Este proyecto fue gestado durante
casi una década, impulsado por la necesidad de dar testimonio.
El libro plantea interrogantes fundamentales: ¿Qué y quién es el Universo? ¿Qué es la poesía? ¿Cómo ella está y no está en todas partes? -como dice en su poema la poesía es un objeto cuántico-, Riveros afirma no tener la pretensión de definir la poesía, sino de dar testimonio de lo que hace más de 30 años vislumbré al iniciar este
camino. Describe la poesía como cápsulas de energía, la transformación del detritus de nuestro corazón, o una vibración cuántica, un mantra, una energía encapsulada en una estructura sonora. Es un poder enigmático, un mínimo esencial en el infinito juego cósmico, y un mecanismo de encantamiento, un agujero de gusano en los pliegues del espacio tiempo. La obra se caracteriza por una notable intertextualidad, un permanente diálogo entre filosofía, ciencia y poesía. Presenta una “banda sonora de Mozart” y un
verso persistente de The Beatles (Jai guru deva om), que es un mantra. Poema del Cosmos recibió el Premio del Consejo del Libro y la Lectura en 2012.
Las metáforas de vibración cuántica y agujero de gusano sugieren que la poesía, para Riveros, no es solo descriptiva, sino que activamente crea conexiones a través de vastas distancias y pliegues temporales. Esta ambición de abarcar el cosmos y lo universal, mientras se mantiene arraigado en su ‘tierra lejana del sur’, demuestra una progresión desde lo específico -paisaje austral, historia indígena- hacia louniversal. La inclusión de figuras como Galileo y Newton, junto con mitos o cosmogonías (Malina y Anningan, Mapuches), e indagaciones filosóficas y científicas (Hipatia, Kepler, Einstein, Hawking), indica una gran síntesis, donde la poesía se convierte en el medio para explorar la interconexión de todo conocimiento científico con la intuición poética, como señala Saint John Perse en su discurso de recepción del Nóbel en 1960.
Poema del Cosmos representa la empresa poética más ambiciosa de Riveros, posicionando la poesía como un modo fundamental de indagación sobre el universo mismo. Sugiere que el acto poético, a través de su musicalidad inherente y su poder imaginista, puede tender puentes entre los reinos científico, espiritual e histórico, ofreciendo una comprensión holística de la existencia
SELECCIÓN DE POEMAS
MAPUCHE 1
Wennumapu Chao, el padre del cielo,
creó un espacio único,
plano
e infinito como un círculo
que llamó Nag Mapu, la tierra que andamos,
y lo dejó suspendido en el aire.
Buscó luego a una joven,
Wanglen, la estrella
para que ocupara ese espacio.
La dejó en el Este
y desde ahí Wanglen caminó
y caminó,
y transpiró hasta llegar finalmente
al Lafquen Mapu, el oeste.
Sus pies sangraban
y casi ya sin fuerzas arribó al Willi Mapu, el sur,
y ahí orinó.
Extenuada continuó su travesía
hasta el inicio.
Y entonces se maravilló.
Su sacrificio
se había convertido en quebradas y montañas.
Vertientes fueron sus lágrimas,
y su sangre, los ríos y los lagos.
Y crecieron árboles
y creció pasto
para atenuar el dolor de sus pies.
Mucho después
fue la lucha de Kai Kai y Treng Treng,
las culebras que hicieron crecer las aguas y los cerros.
TEHUELCHE
Hace muchísimo tiempo
no había tierra,
ni mar,
ni sol.
Sólo había la densa
y húmeda oscuridad de las tinieblas.
Ahí vivía el Eterno, Kòoch.
Un día Kòoch, El que siempre existió
se sintió solo,
desolado,
y lloró
y lloró un tiempo incontable.
Sus lágrimas formaron el mar, Arrok,
este inmenso océano primitivo
donde la vista se pierde.
Cuando Kòoch vio que el agua crecía
y que estaba a punto de cubrirlo todo,
dejó de llorar
y suspiró hondamente.
Y nació el viento
que, abriéndose paso entre la niebla,
agitó el mar.
Los empellones del viento
disiparon la niebla y emergió la luz.
Pero fue Kòoch
el inventor de la claridad.
En medio del agua
y envuelto en la oscuridad,
contempló Kóoch su creación.
Se alejó un poco a través del negro espacio
y alzó su mano
e hizo un enorme tajo en las tinieblas.
De su mano saltó una chispa
y fue el sol, Xàleshen.
El astro se levantó sobre el mar
e iluminó un paisaje magnífico.
La inmensa superficie ondulada por el viento
se curvaba por el soplo en cada ola
y se deshacía luego bajo su tocado de espuma.
El sol formó las nubes.
Ellas vagaron,
incansables por el cielo
matizando el agua con su sombra,
pintándola con grandes manchones oscuros.
Y el viento las empujaba a veces suavemente,
a veces con violencia
y las hacía chocar entre sí.
Las nubes se quejaban
con retumbantes truenos
amenazando con el brillo
destructor de los relámpagos.
Kòoch
hizo surgir luego del agua
una gran isla
y puso allí a los animales,
a los pájaros,
a los insectos y a los peces.
Entonces,
se alejó satisfecho cruzando el mar.
A su paso
surgió otra tierra cercana
y se marchó por el horizonte sin fin,
de donde nunca más volvió.
HIPATÍA DE ALEJANDRÍA
Pascua del año 415
Dice Juan,
Obispo de Nikiu,
en el parágrafo 87 de sus Crónicas:
En aquellos días
apareció en Alejandría, una filósofa,
una pagana llamada Hipatía.
Dedicaba todo su tiempo a la magia,
a los astrolabios e instrumentos musicales
engañando a mucha gente con ardides satánicos.
Gran maestra,
quizá el mejor matemático del mundo greco-romano de la época.
Escribió El Canon Astronómico,
comentó la Aritmética de Diofanto,
Las Cónicas de Apolonio,
el Almagesto de Tolomeo,
y construyó el astrolabio y el hidroscopio.
Sus dotes excepcionales
de astrónoma, filósofa y matemática
superaban a su padre,
especialmente en la observación de los astros.
Hipatía, hija de Teón,
nació en Alejandría el año 370 d.C.,
en el decadente imperio romano de Teodosio II.
Teón aspiraba a que su hija fuera,
intelectual y físicamente perfecta.
Cada día,
muy temprano
hacía sus ejercicios,
y estudiaba ciencias,
y artes y música, por la tarde.
Bella,
legendariamente bella,
creció en conocimiento y sabiduría.
Viajó a Italia y Atenas,
donde adquirió trascendentales conocimientos filosóficos.
Sócrates Escolástico,
Siguiendo la escuela de Platón y de Plotino,
explicaba los principios de la filosofía a sus oyentes,
algunos de los cuales venían de muy lejos para oír sus lecciones.
Los hombres la reverenciaban
y admiraban su singular modestia.
Hemos visto –dice su discípulo Sinesio–,
hemos oído a aquella que preside
los misterios sagrados de la filosofía.
Madre, hermana, maestra,
benefactora mía en todo,
y todo lo que para mí tiene valor en dichos y hechos.
Pero junto al aprecio de muchos
se ganó –¡cómo no se los iba a ganar!–
la envidia, el odio de otros.
El obispo cristiano Cirilo
la culpó de las malas relaciones de su diócesis
con el prefecto romano Orestes.
Entonces una noche,
y mientras Hipatía volvía a casa,
hombres con hábito monacal,
asaltaron su carruaje,
los servicios de inteligencia de la época
la arrastraron por las calles hasta la iglesia Caesarion.
La desnudaron
la apedrearon hasta darle muerte.
Despedazaron luego su cuerpo
con conchas de ostras
y arrojaron sus extremidades mutiladas
en un lugar llamado Cinaron.
Quemaron sus restos
a la vista de todo el pueblo
en la cuaresma del año 415.
Y he aquí que
todo el pueblo rodeó al patriarca Cirilo,
lo aclamaron
porque había destruido
el último remanente de idolatría en la ciudad.
Siglos más tarde
Cirilo sería declarado santo
de la Iglesia católica.
UN RETRATO INICIAL
El antes no existe.
No tenemos la menor idea,
ni el menor indicio
de lo habido antes de la creación del tiempo,
de la materia y del espacio.
Luego
un Universo completamente desorganizado,
sin galaxias ni estrellas
ni moléculas ni átomos
ni siquiera núcleos de átomos.
Sólo un caldo material
informe
a miles de millones de grados de temperatura.
¿Por qué hay algo en lugar de nada?
Como en una ínfima canoa en medio del océano
divisamos apenas el horizonte del Gran Estallido.
Hay sólo un espacio uniformemente lento
de luz y materia que se expande.
Todos los puntos se alejan uniformes
los unos de los otros
o
la explosión se produjo en cada punto
de un espacio inmenso,
quizá infinito.
O en un espacio inexistente
y creado en ese preciso instante.
INVOCACION A HÖLDERLIN
Que no haya, maestro,
condena ni oprobio en mi palabra.
Que toda sílaba sea una
alabanza a cada uno de los dioses,
una oración al hermano sol,
a las hermanas estrellas,
a las hermanas galaxias,
un gesto infatigable a la madre noche.
Deténme
cuando no sea el asombro,
la maravilla
o la dicha de la Naturaleza Cósmica total
cuando cante.
A ti,
que unes lo próximo a lo lejano,
encomiendo mi esfuerzo
mi afán,
mi palabra de cada día.
Señálame el camino del silencio
cuando sea menester,
y muéstrame, maestro,
velador del Neckart de las estrellas,
dónde cortar la flor del invierno
cuando el fuego sea escaso
y los viajes
o las distancias nos llenen de frío.
Colma mi corazón de misericordia
por aquellos que nos han herido.
Piedad para nosotros
por nuestros agravios.
Alienta mi corazón para que arda
y se incline ante cada criatura.
Y como a ti,
que creciste en brazos de los dioses,
haz que acuda el joven que un dios salvó
y que no en vano educó el dios del mar.
Y que mi corazón esté presto
para el juego con los hijos del cielo y del infierno,
con las luces lejanas de las galaxias que nos saludan desde lejos,
con las enormes espirales de luz que atraviesan el Universo.
Oh, maestro tocado por Apolo,
ayúdame a reconocer a los dioses,
a las potestades celestiales que aún invocas
y que hace tanto tiempo partieron.
Exhórtales
a que nos guíen por la gran noche cósmica,
esta noche extranjera que ahora atravesamos
y que nos retornará a la patria
a la ciudad luminosa y frágil
que hace tanto dejamos.
Y alegra mi corazón.
Que no falte leña en el brasero
de lo justo, de lo verdadero.
Enmienda mi pulso
hacia el sendero del ave en la cumbre del océano,
hacia los infinitos universos.
Dame, oh Hölderlin,
humilde Scardanelli,
luz,
bondad y serenidad
en medio de la demencia,
en medio de la penuria de los tiempos.
Que lo desmesurado, fantástico y colosal
y el azar
y lo ínfimamente pequeño
tengan cabida, poeta,
que reluzcan tus estrellas en la noche serena,
vosotras estrellas
que en la altura solíais bendecirme con vuestra mirada.
Que lo increíble y lo íntimo nidifique
y haga morada en mi palabra.
Que no se empequeñezca mi casa
para los dioses ignotos.
Que todos tengan refugio
para mayor gloria tuya,
del hombre
de la Luz
y del Universo.
Que no lleguemos tarde, maestro.
NEWTON 2
Su primer año en Cambrigde,
nada sobresaliente.
A los 23 años
conocía la obra de Euclides, Descartes, Galileo
Kepler, Fermat y Huygens.
Merced a la peste bubónica,
debió retirarse desde 1665 a 1667
a su granja familiar.
Esos fueron sus Annis Mirabiles.
El poeta Alejandro Pope dice:
La Naturaleza y las leyes naturales
se ocultaban en la noche.
Dios dijo:
‘Que nazca Newton’. Y la luz se hizo.
Descubre las leyes del inverso del cuadrado
de la gravitación universal.
Generaliza el teorema del binomio
y pone de manifiesto la naturaleza de la física de los colores.
En 1667 envía al matemático Collins
su De analysis per aequationis numero terminorum infinitos,
una introducción a los principios básicos del cálculo de fluxiones
o cálculo diferencial,
encontrando luego el método inverso de las fluxiones,
el cálculo integral.
Temeroso de la crítica:
Por temor a las controversias y disputas
que los ignorantes lanzarían contra mí,
guarda silencio de sus hallazgos hasta 1687
cuando publica Philosophiae naturalis principia matematica,
una de las mayores realizaciones de la mente humana,
redactada en latín,
en dieciocho meses y en términos complejos,
de una eficacia inhumana
y de un gélido distanciamiento para
evitar ser rebajado por pequeños semisabios en matemáticas.
Graves y violentas polémicas con Hooke.
Que N. le habría robado la idea de que los cuerpos
se atraen recíprocamente
con una fuerza inversamente proporcional al cuadrado de las distancias.
Que la teoría de los colores estaba en su Micrographia
Con Flamsteed.
Que N. usó sus observaciones para mejorar su teoría lunar.
Con Huygens
Que N. no ha mostrado la naturaleza y diferencia de los colores
Los Jesuitas ingleses:
Los experimentos del Sr. Newton son erróneos;
no hace falta probarlo para saberlo.
Y cuando Halley le pregunta:
¿Cuál sería la curva descrita por los planetas
si la fuerza que los atrae hacia el sol, i.e.
la gravedad,
disminuyera como el cuadrado de la distancia?
La elipse, responde Newton con rapidez.
Lo he calculado.
Halley: ¿Y las anotaciones?
Se han extraviado.
Newton no se había molestado en comunicárselo a nadie.
(Demostraciones que luego envió a Halley
en un tratado de nueve páginas).
Una mañana de 1678,
mientras sale de paseo
una vela se quemaba en su escritorio.
Al regresar,
su tratado de óptica casi terminado
era sólo cenizas.
VIKINGO 1
Así,
luego de un viaje de 100 millones de kilómetros,
el Vikingo I
aterrizó en la superficie de Marte,
en la tierra de Chryse,
el 20 de julio de 1976.
Después de hibernar un año en su viaje interplanetario,
el Vikingo despertó en otro mundo.
Notificó su arribo.
Y activándose con instrucciones memorizadas meses atrás,
sacó un dedo para probar los vientos marcianos,
y luego, flexionando un brazo,
arrojó su guante protector.
Entonces el Vikingo olió el aire
y probó la tierra marciana.
Abrió finalmente los ojos
y oteó un horizonte lejano.
Su primera tarea,
fotografiar su propio pie metálico.
Y nosotros acá,
minúsculos y anhelantes,
esperábamos las primeras imágenes.
Vikingo pintó su figura en trazos verticales,
línea por línea,
hasta que vimos su pie bien asentado en el suelo marciano.
Sus cámaras
revelaron por primera vez,
el paisaje desierto y rocoso del planeta lejano.
No había nada extraño.
Sólo rocas, dunas de arena
y montes ondulantes.
La densidad del aire marciano
era menos del 1% de nuestra atmósfera
y compuesto en lo principal
por dióxido de carbono.
Había pequeñas cantidades de nitrógeno,
carbono, vapor de agua y oxígeno.
Casi no había ozono.
Su día más ardiente es definitivamente frío
y sus noches se hunden a 100 grados bajo cero.
Sus inviernos,
como polvos en una delgada capa de escarcha.
Las fotografías que las cámaras transmitían
no lucían trazas de los canales de Parsons.
Y ninguna princesa sensual,
ningún guerrero verde
ni huella de pisada alguna.
Ni siquiera un cactus o una rata canguro
había.
Ni rastros de vida.
El Vikingo es una máquina,
tan inteligente como un saltamontes o una bacteria,
que extiende las capacidades humanas
más allá de los confines de nuestro mundo.
En Chryse,
el Vikingo I excavó una trinchera.
Fue
la primera obra de ingeniería humana en otro mundo.
VIAJE 1
Cuando todo estuvo dispuesto
partí a una constelación que estaba a unos pocos años luz.
Créanme,
al llegar estaba totalmente confundido con las eras.
Ignoraba qué época vivía.
Si había avanzado o retrocedido.
Al final
bajé temeroso de la nave.
Y me eché a dormir
en la posada de una estación intermedia.
Alguien dijo que el viaje era largo
pero que con esos paisajes maravillosos,
bien valía todo el dolor.
Entonces,
sentí pavor de no poder regresar jamás.