TESLA 1

TESLA 1

I

Entonces la Energía Suprema dijo:
Fiat lux
y ella chisporroteó en la medianoche del 10 de julio de 1854
en medio de una tormenta de truenos y relámpagos,
en Lika,
pequeña aldea de Smiljan, Croacia, Serbia,
donde crecen árboles junto a rocas y cielos estrellados.


Durante años
tuve mi corazón al lado derecho,
y mientras crecía latía en ambos lados
y luego se asentó en el izquierdo.


Su padre Milutin, un sacerdote ortodoxo.
Djuka, su madre
una analfabeta de retención prodigiosa,
recitaba de memoria en eslavo de 1180,
el Evangelio de Miroslav,


también la Biblia
y pasajes completos de poesía europea.

Laboriosa,
trasnochaba para dedicarse a su actividad favorita:
inventar artilugios
que facilitaban el trabajo doméstico.


Tejía preciosos diseños con hilos que ella misma devanaba.

 

II


¿Pueden Uds. imaginar
la impresión que causaba su discurso
ante la audiencia de la grave Academia de ingenieros?


¿Imaginan la sorpresa de esos altos ejecutivos financieros
cuando le hablaba de su infancia
y de la importancia de ella en sus inventos?


De niño la visión de imágenes de objetos
y escenas con gran despliegue de intensa luz,
me incomodaban.


Eran imágenes de cosas ya vistas en mi realidad,
y me asediaban en las noches con una nitidez tal
que cuando estiraba mi mano parecía penetrarlas.


Entonces para liberarme de esas tormentosas apariciones
fijaba mi mente en otra imagen vista antes,
y para lograr algún alivio debía dejar que las imágenes
ingresaran unas tras otras velozmente.


Decía.


Pero luego ese mecanismo se agotó.


Entonces comencé a incursionar
más allá del mundo que conocía.


Empecé a ver escenas nuevas,
algo borrosas primero
que luego ganaban en fuerza y nitidez
y adoptaban la intensidad de las cosas reales.


El estupor del auditorio era inimaginable.


Cuando inventaba
visualizaba mis conceptos con la mayor facilidad.
Nunca he necesitado modelos,
ni dibujos ni experimentos.
Todo ha estado en mi mente.
Mi método no es experimental.


Cuando tengo una idea
la construyo de inmediato en mi mente.


Y si es preciso,
cambio la estructura,
hago mejoras
y la hago funcionar en mi imaginación.


Así desarrollo y termino un invento sin tocar nada.


Su hermano mayor, Daniel de 12 años, superdotado,
también percibía ráfagas de luz que alteraban su visión normal.

 

Su muerte,
cuando Nicola tenía 6 años
le sumió en una profunda tristeza
y en la soledad y el abandono.


Alejado luego de su casa rural,
en la urbe extrañaba la bandada de gansos silvestres
(¡Oh, las avutardas de Picton!
¡Oh, las bandurrias de Banner!)
que a la caída del sol retornaban a sus nidos.


Se ensimismó hasta límites inverosímiles.


Y he aquí que comencé a viajar mentalmente.


Todas las noches viajaba
a lugares, países y ciudades nuevas.


Conocí gentes con las que compartí y amé.
Viví en medio de sus familias.
Forjé amistades nuevas
tan queridas como las de la vida real.


Creé mundos paralelos más cálidos.


Caminé por calles de otras ciudades paralelas,
visitando lugares desconocidos y magníficos.
Y conversaba con personas ignotas
acaloradamente.

 

III


En una entrevista:


Yo quería iluminar todo el planeta.
Así la luz brillaría en torno al Ecuador
como un anillo de Saturno.


Hay una energía mental positiva
como en Bach, Mozart
o en los versos de los grandes poetas.


Esta energía
es la que quería crear en Colorado Spring.


En lo profundo de la Tierra
hay energía de alegría, de paz y amor.


Y agregaba:


Yo pensaba en Anteo
que siempre vencía en sus luchas
cuando tocaba la Tierra.
Gea le daba fuerzas nuevas
hasta que Hércules al descubrirlo
lo tomó en vilo
impidiéndole que tomara aliento de la madre tierra.


(Morgan
y los empresarios y financistas
fueron su Hércules).

 

La energía
se expresa en el lirio que aroma la tierra,
en la fragancia del poleo,
en la menta del lago Lleu Lleu,
en el canelo,
en los alimentos que brotan de la tierra
y construyen la patria del hombre.


Hay 3 problemas: la alimentación,
el poder del mal y del sufrimiento
y el tercero
¿Hay exceso de luz en el universo?


Entonces descubrí una estrella
que según las leyes astronómicas podría desaparecer,
y cuya luz tiene tal densidad
que puede caber en una manzana,
y es más densa que nuestro sistema solar.


La energía duerme en el aire.
El vacío solo está ahí donde la materia duerme.


He venido
para despertar conciencia de nuestras propias alas.


¿La relatividad?
Primero fue la energía, la luz,
y luego la materia.
Todo está imbuido de materia.


Pero Señor Tesla
¿qué ocurre con el nacimiento del universo?

 

La materia
nace de la energía original y eterna que es la luz.
Ella brilló
y nacieron las estrellas, los planetas
y más tarde el hombre,
y todos en la tierra y el universo.


La materia expresa las infinitas formas de la luz.


Hay cuatro leyes de la creación:


La primera es la fuente de toda la trama desconcertante y oscura.
En su parcela cabe todo el universo.


La segunda es la oscuridad expansiva,
verdadera naturaleza de la luz,
lo inexplicable transformado en luz.


La tercera, la necesidad de la luz de transformarse
en materia de luz.


Y la cuarta.
No hay principio ni fin
y las leyes anteriores siempre ocurren.
La creación es eterna.


Yo soy parte de la luz y de la música.
Las partículas de luz son notas,
un rayo es una sonata completa
y mil balones de relámpagos, un concierto.


Los números y ecuaciones, Pitágoras,
son parte de la música de las esferas,
porque los sonidos son formas de la luz
y la belleza y causa y efecto de la creación.


La música es el ciclo eterno de los cielos estelares.
Hasta la estrella más pequeña
es parte de la sinfonía celestial.


Tu latido,
parte de la sinfonía terrestre.


Newton reconoció en la armonía
la ley suprema del universo.


El espacio curvo es caos.
Y el caos no es música.


Einstein es el mensajero de una época de ruido y furia.
La música creada dura eternamente.


El hombre podrá desaparecer
pero seguirá existiendo en el silencio
que es el mayor poder de los hombres.


Y las partículas del éter, Einstein,
mantienen al universo en armonía
y la vida en la eternidad.

 

IV


Pero Tesla era peligroso para el poder.
Y el poder mayor de los hombres,
                 que no fue una simple omisión ni ingenuidad del poder,
                 y que, a pesar de sus inventos
                 y la electrificación del planeta,
hizo que casi no quedara vestigio público de él.


Y se le aplicaron los procedimientos externos, Foucault,
de la separación y de la locura.
El loco o el genio
son incomprensibles para la mayoría.
i.e., esa parte respetable de la sociedad
que dice cómo se tienen que hacer las cosas.
Y que no comprende,
ni le agradan
ni les convienen las ideas de un impío,
permitiendo que éste sea rechazado por el sistema que controlan.

Esos complejos mecanismos e intereses actúan
sin pausa en la historia
e implican relaciones entre el saber y el poder,
aplicándoseles
para silenciar y ocultar a hombres extraños y peligrosos.


Y Tesla era un hombre extraño,
vestía con elegancia,
políglota,
de trato fino y cortés, célibe.
Loco para unos,

impostor para otros
pero funcional para los que aman el poder y el dinero.


De manías y fobias notables.
De visiones extrañas
y obsesiones por aves y palomas que recogía en los parques.


Sentía repulsión por los melocotones,
sus oídos percibían los ruidos
con una fuerza 5 veces superior a la normal.
Escuchaba los truenos que se producían a 150 km de distancia.


Temía a los gérmenes,
lavaba sus manos al menos 20 veces al día.
Rescataba palomas heridas
y las curaba en su cuarto de hotel.
Hiperestésico
oía los silbatos del tren a kilómetros de distancia,
y los pasos sobre un puente lejano
se convertían pronto para él
en un estruendo ensordecedor.


Le obsesionaba el número 3.
En Hotel Waldorf vivía en el piso 33
y el número de la pieza que arrendaba
debía ser múltiplo de 3.


Pedía 9 o 12 servilletas
y el pan debía ser rebanado en 9 partes.

 

Comía y cenaba solo,
y a sus fobias añadía otras obsesiones.
La higiene con sus 18 servilletas
con las que limpiaba los cubiertos de tres en tres.
Los días trece escribía sus cartas.
Y si una mosca sobrevolaba su mesa
hacía reemplazar toda la comida.


Le daba grima y le rechinaban los dientes
cuando veía a una mujer con las orejas perforadas
y pendientes de perlas.
Al ver tales pendientes
era como pasar las uñas por una pizarra.


Huía de los homenajes a su persona.


En una ocasión, en medio de una celebración,
desapareció.
Lo encontraron en el parque
con su cuerpo lleno de palomas
que comían de sus manos o de sus labios.


Nunca se supo
qué ocurrió con sus palomas.