TRAZOM

TRAZOM

Yo miraba a través de la jaula
de esos meticulosos trazos de tinta
a la Belleza Absoluta.
                                    Peter Schaffer

I

En un viaje a Viena, a los seis años contrae
una infección a la garganta que devino eritema nudoso,
factor desencadenante del Síndrome de Tourette.

 

A los ocho años,
cuando componía su primera Sinfonía K 17,
hace muecas,
tabletea con las manos cualquier superficie,
mueve sus piernas continuamente
y ríe extrañamente como un tic fónico.

 

              Lo que más admiro de Mozart es su capacidad
              de ser a la vez profundo y racional,
              combinación a menudo imposible
                                                                     Allan Bloom

 

II

 

Características del Síndrome:
ecolalia, coprolalia y la coprografía.

 

En una versión castellana de un extracto
de una carta de Mozart a su prima:

 

 

Queridísima primita feita:

 

 

He recibido fruncido su carta para mí tan precisa
y por ello he sabido torcido que mi S: primo al que estimo,
la Sra.: prima que rima, y usted Su Merced, están todos bien como cien.
… hoy he recibido la carta lagarta, de papá jajajá,
en mis propias manos con granos….

 

… me escribe además, sí, me suelta, me revela,
me manifiesta, me da a conocer, me explica, me indica, me comunica, me
informa, saca a relucir, me pide, ansía, desea, quiere, le gustaría, me ordena
que le envíe también mi Retrato zapato.

 

… pero ¿qué hace ahí? ¿qué? ¡nada!
nada más que lo del Spuni cuni fair,
y nada más— ¿nada más?— Bueno, bueno; está bien.
Vivan todos los que,—los que— los que —los que—
¿cómo sigue?— ahora le deseo buenas noches,
que en la cama la mierda derroches;
que duermas bien, con el culo en la sien;
y ahora me voy con el coco, a ver si me duermo un poco…

 

… le ruego, ¿Por qué no?— le ruego, queridísima boba,
¿por qué no?— que si escribe de todos modos a Mad: Tavernier: a Munich,
les mande saludos de mi parte a las Mad: freysinger ¿por qué no?—
¡Curioso! ¿por qué no?— y a la Menor, o sea la srta. Josefa le ruego que me
perdone—¿por qué no?— ¿por qué no habría de rogarle que me perdonara?
— ¡Curioso!— ¿qué no sabría decir por qué?— le ruego encarecidamente
que me perdone por no haberle mandado hasta ahora la sonata prometida,
pero se la enviaré tan pronto como pueda— ¿por qué no?— ¿qué?— ¿por qué
no?— ¿por qué no habría de mandársela?—
¿Por qué no habría de enviársela ?— ¿por qué no?— ¡Curioso!
¿Qué no sabría decir por qué no?…
etc., etc., etc.

 

Que le vaya muy bien, la beso 10000 veces y soy siempre su viejo y joven Avestruz.

 

                                  Wolfgang Amadé Rosacruz

 

 

Su cuñado Lange:


Cuando estaba ocupado en un trabajo importante,
no sólo hablaba confusa y desconectadamente
sino que aumentaba sus muecas y gestos extraños…


Y agregaba –por supuesto,
¿por qué no?,
¿por qué no iba a agregarlo?–
que no podía comprender cómo existía un neto contraste entre
las divinas ideas de su música
y aquellas explosiones de vulgar chabacanería.

 

H. Hyatt King:


Mozart ha alcanzado
el portal fronterizo de la música y lo saltó
dejando atrás a los antiguos y modernos maestros,
y a la posteridad misma.