YÁMANAS V

YÁMANAS V

Grande y precioso el tesoro

de los yámanas. ;Oro? No, mitologías.

Horas a la lumbre del fuego

buscando la tradición.

 

¿De dónde los yámanas primos?

Cuándo? ¿Cómo

esa inmensidad de canales

o esta eternidad que blanquea

las montañas?

¿De quién el diluvio?

Watauinewa mandó esa mucha agua,

respondió el anciano.

 

Conocí el nombre de las aves, plantas,

bahías, islas y animales. Y en noches

frías y lluviosas me cubrí con sus cantos

lastimeros; compartí la alegría

de una abundante pesca. Supe

los secretos del Chiesjaus.

 

Y.

comiendo choros,

me incorporé a la tribu.